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Todos estamos emparentados ¿Es realmente posible descender de personajes históricos de hace 6 siglos y más atrás? (Parte I)

 Artículo redactado por (IberiaX): Tiempos de Iberia

Quizás alguna vez te hayas preguntado quienes son tus antepasados más allá de las generaciones que tú y tu familia conocéis, y de dónde venís. Puede que hayas intentado investigar, pero finalmente, tras no encontrar nada, lo hayas dejado, de no ser el caso de haberlo intentado, déjame decirte que yo sí.

Imagen 1. Creada por IberiaX.


Mi historia, mi genealogía

Era una pregunta que comencé a tener hace años, y que me puse realmente a investigar en diciembre de 2023. Mi madre me consiguió los nombres y apellidos de varias generaciones tras contactar con su hermana y alguna prima. Por parte paterna en cambio, me quedé atascado en los bisabuelos.


Todo cambió en marzo de 2025. Tras llevar tiempo buscando, sin obtener resultados, en una página web donde aparecían nombres, apellidos, documentos, etc, de personas que la gente tenía como antepasados. Al buscar en el pueblo donde nació mi abuelo paterno, siempre encontraba a un mismo usuario. Finalmente, me decidí a preguntarle a ese usuario, si me podía ayudar a encontrar a mis tatarabuelos, es decir, los abuelos de mi abuelo paterno.


Era algo que podría haber hecho simplemente preguntándole a mi propio abuelo, pero por alguna extraña razón no lo hice. Ni siquiera yo sé por qué.


Tras darme una lista de sus nombres y varias generaciones anteriores a ellos, decidí inmediatamente llamar a mi abuelo por teléfono para preguntarle si conocía dichos nombres y apellidos que un usuario en internet me había dado. Él afirmó tenerlos apuntados en una libreta.


Para mi sorpresa, mi abuelo conocía esos nombres y apellidos. En efecto, se trataba de sus antepasados, mis antepasados, nuestros antepasados. Realmente, un usuario de internet los tenía también, apuntados en una libreta.


Una vez comprobado con mi abuelo que los nombres que se me proporcionaron eran ciertos, reanudé la investigación con algo más de esperanzas de poder avanzar. Tras seguir varias generaciones de mi tatarabuela—la abuela materna de mi abuelo paterno—me encontré con un usuario con el que parece ser que compartía antepasados. Era literalmente, un pariente lejano.

Decidí ponerme en contacto con él para que me enseñase nombres, documentos y más información.

Tras hablar con este pariente lejano y haber estado viendo por encima su árbol genealógico, me encuentro con el apellido “Hurtado”. Para alguien que no esté entendido en el tema, pensará que es un apellido cualquiera. Pero existen apellidos como “Hurtado”, “Cerda”, “Mendoza”, “Morón”, etc, que tienen orígenes muy concretos. 


En el caso de “Hurtado”, se trataba de descendientes ilegítimos de la reina Urraca I de León.

Por ello decidí preguntarle a este pariente lejano si sabía algo al respecto. Su respuesta fue literalmente la siguiente: “Lo de los "Hurtado" lo desconocía. Si tengo unos antepasados nombrados hijosdalgo por los Reyes Católicos y uno de ellos, Alonso del Canto, falleció en la batalla de Granada. A Urraca I de León la tengo en mi árbol en una rama que llega hasta Carlomagno, pero todo está cogido con alfileres a través de los libros de Historia, ya que los documentos más lejanos de los que tengo constancia son los testamentos de Pedro Monroy Mayorga (15-8-1547), Leonor Monroy (8-7-1529) y Antona García (9-8-1476).”

Imagina ser un frikazo de manual de la historia de España y descubrir que posiblemente desciendes de la reina Urraca I de León. Desde luego, no es poca cosa.

Ella fue la primera mujer reina de Europa por pleno derecho. Sin embargo, no tuvo un reinado estable. Por un lado, su propio consorte, Alfonso I de Aragón y Pamplona, intentó invadir sus dominios. Por otro lado, la nobleza gallega proclamó a su hijo, el futuro Alfonso VII de León “el Emperador”, un niño de apenas seis años, como rey de Galicia.

Al mismo tiempo, la hermanastra de la reina —la condesa de Portucale, madre del futuro rey Alfonso I de Portugal— también se alzó en armas contra Urraca.

Imagen 2. Reina Urraca I de León: Antepasada de la 38ª a la 34ª generación.

Imagen 3. Rey Alfonso VII de León: Antepasado de la 37ª a la 33ª generación.


Tras seguir investigando informes, documentos, etc, acabé dándome cuenta de que este pariente lejano tenía razón. Pero el asunto no se quedaba ahí. Urraca I de León tenía familia, obviamente, por ende, no era la primera de nuestros antepasados monarcas…


Tampoco era la última de nuestros antepasados monarcas. Continué investigando, juntando la información genealógica que se conoce de los reyes de la España medieval, junto con la que ya tenía en mi árbol y logré encajar varias piezas más de este puzle genealógico.


Como ya hemos mencionado antes, Urraca I de León tuvo un hijo, Alfonso VII de León, a su muerte, dividió su reino—que incluía Galicia, León y Castilla— entre sus dos hijos primogénitos, Sancho III de Castilla y Fernando II de León. Ya hablamos de ellos, en mis anteriores artículos sobre historia de las icnitas y de estos monarcas.


El monarca castellano, Sancho III, tuvo a su vez un hijo, Alfonso VIII de Castilla, quien pasaría a la historia por detener, junto a sus primos aragoneses y navarros, la invasión almohade en la Batalla de las Navas de Tolosa.


A su vez, Alfonso VIII tuvo una hija heredera, Berenguela I de Castilla, por el lado leonés. Mientras, Fernando II tuvo de heredero a su hijo Alfonso IX de León, quien se casó con Berenguela I de Castilla… ¡Bingo! Acabé encontrando entonces que la sangre real no se terminaba con Urraca I, sino que continuó varias generaciones más, hasta llegar a Alfonso IX de León y Berenguela I de Castilla.


De este matrimonio nacieron cuatro personajes importantes en el artículo: el Infante Alfonso de León y Señor de Molina; la Infanta Berenguela de León, Reina consorte de Jerusalén y Emperatriz consorte del Imperio Romano Latino de Oriente; y, el Rey Fernando III de Castilla-León.


Por otro lado, Alfonso IX tuvo dos hijas de su otro matrimonio con la Infanta Teresa de Portugal y con varias amantes. Pero la que nos importa en este artículo es Aldonça Martins da Silva, relación de la cual nació Pedro Alfonso de León, Señor de Tenorio.


De él, lo único que nos importa en el artículo es que es mi antepasado a través de sus descendientes de la baja nobleza de la Casa de Monroy que se casaron con miembros de otra familia de baja nobleza de la Casa de Carvajal. Algunos de sus miembros, también, descendían de Alfonso IX de León. 


Como dato curioso, la Casa de Monroy es a la que pertenecía el famoso conquistador Hernán Cortés. Por lo tanto, de alguna forma debe estar emparentado conmigo el hombre que acabó con el Imperio azteca, aunque no figura a día de hoy como antepasado mío. 


 Imagen 5. Rey Sancho III de Castilla: Antepasado de la 36ª a la 33ª generación.

Imagen 6. Rey Fernando II de León: Antepasado de la 35ª a la 32ª generación.

 

Imagen 7. La Carga de los 3 Reyes en la Batalla de las Navas de Tolosa: Izq. Rey Sancho VII de Navarra (Tío de la 35ª a la 31ª generación) Cen. Rey Alfonso VIII de Castilla (Antepasado de la 35ª a la 32ª generación) Der. Rey Pedro II de la Corona de Aragón (Antepasado de la 32ª generación)

El matrimonio entre Alfonso IX de León y Berenguela I de Castilla inicialmente tuvo como objetivo por parte de Alfonso VIII de Castilla, el mantener a raya las hostilidades del Reino de León contra el Reino de Castilla.


Sin embargo, años después, el matrimonio roto, Berenguela I llegó al trono tras la muerte de su hermano pequeño, al que le cayó una teja en la cabeza mientras jugaba con otros niños de la corte. 


Pronto la situación geopolítica ibérica se volvió ciertamente incómoda, los reyes de León y Castilla eran ex pareja, y de aquel matrimonio habían nacido varios hijos, algunos ya mencionados anteriormente.


Imagen 8. Izq. Rey Alfonso IX de León (Antepasado de la 34ª a la 31ª generación). Der. Reina Berenguela I de Castilla (Antepasada de la 34ª a la 31ª generación)

 

 Imagen 9.  Rey Fernando III de la Corona de Castilla-León: Antepasado de la 32ª y 31ª generación.

Lo cierto es que a Berenguela al parecer nunca le interesó ser reina. Por ello, al año de ser proclamado tal, abdicó en favor de su hijo Fernando.


Sin embargo, su ex marido se enteró de la jugada geopolítica que planeaba, por lo que retuvo al primogénito de ambos, que se encontraba en el reino paterno, en León. Alfonso IX no quería que su hijo heredase ninguno de los reinos. Por ello, utilizó a las dos hijas que tuvo con la Infanta de Portugal —hermanastras de Fernando—,que iban a ser las herederas de León, para retenerlo allí y no ir al encuentro de su madre.


A pesar de todo, Fernando logró escapar a principios del verano de 1217, llegando a Castilla y siendo proclamado Rey en julio de ese mismo año. 


Fernando III de Castilla optaba por tener a su padre, el Rey de León como aliado. Sin embargo, Alfonso IX de León se negó y decidió intentar invadir el Reino de Castilla. Fernando se negaba a luchar en el campo de batalla contra su padre, mandando cartas constantemente de que Castilla y León podían y debían ser aliados. Inicialmente el monarca leonés hizo caso omiso a las cartas. Pero, al año siguiente, en 1218, Alfonso IX de León decidió abandonar la campaña militar.


Alfonso IX de León falleció en 1230. Técnicamente, Fernando estaba desheredado por su padre, pero Fernando no iba a renunciar al trono leonés. La disputa entre los hijos del monarca leonés estaba asegurada.

Como ya dije antes, Fernando III de Castilla tenía dos hermanastras medio portuguesas: las infantas Sancha de León y Dulce de León, las cuales figuraban como herederas del Reino de León en el testamento de su padre. El objetivo era evitar que los reinos de Castilla y León se unifican.

Fernando, que ya era Rey de Castilla, reclamó también el trono leonés. Argumentando su derecho como hijo varón y apoyándose en parte de la nobleza leonesa y castellana. Esto generó un clima de tensión prebélico entre varias facciones: Los que apoyaban a las infantas (apoyadas por el Reino de Portugal) y los que apoyaban a Fernando III de Castilla.


Temiendo un posible conflicto bélico, las dos ex cónyuges de Alfonso IX —la ex reina de Castilla, Berenguela I de Castilla, y la infanta Teresa de Portugal—, madres de los pretendientes al trono leonés, arreglaron el asunto pacíficamente en el tratado de Benavente de 1230.


En dicho acuerdo, Sancha y Dulce renunciaron a sus derechos al trono de León a cambio de una fuerte compensación económica, señoríos y títulos menores. Así, en 1230, Fernando III unificó definitivamente Castilla y León bajo una sola corona. Esto, no ocurría desde el reinado de su bisabuelo y tatarabuelo —sí, ambas cosas a la vez, cosas de la endogamia—, el Rey Alfonso VII de León.


Antes de continuar hablando de Fernando III de Castilla —ahora también rey de León—, hablaré brevemente de otra hija de Alfonso IX de León que tuvo con Berenguela: la Infanta Berenguela, llamada así por su madre, obviamente.


Esta infanta, estuvo casada con Juan I del Imperio romano latino de Constantinopla, un estado cruzado que había surgido tras un episodio oscuro y sanguinario de las Cruzadas, en las que los Cruzados decidieron saquear y derrocar al también cristiano Imperio Romano de Oriente en 1204 en vez de partir a Tierra Santa.


Juan, el esposo de la Infanta Berenguela de León y Castilla, fue también Rey de Jerusalén, lo que convirtió a la infanta ibérica en Emperatriz consorte de Constantinopla y Reina consorte de Jerusalén.


Como dato curioso, el famoso Rey Balduino IV “el Leproso” de Jerusalén, aquel niño de 16 años que derrotó al temido Saladino, era primo de un bisabuelo de esta reina consorte. El antepasado común entre ambos —y también mío con Balduino IV según la investigación actual— fue Fulco I de Jerusalén, duque de Anjou.

Continuando con el linaje del Emperador Juan I de Constantinopla y Rey de Jerusalén, junto a su consorte la Infanta Berenguela de León y Castilla. Estos tuvieron varios hijos, pero el que nos importa en este artículo es Alfonso de Brienne, que fue Conde de Eu. Él tuvo un hijo llamado Juan de Brienne, que heredó el condado de su padre. A su vez, tuvo una hija llamada Mafalda de Brienne, que contrajo matrimonio con un nieto de Alfonso X de Castilla-León, llamado Alfonso “de la Cerda”, más tarde hablaremos de él.


Volviendo con Fernando III, que acababa de unificar las coronas de Castilla y León, este tuvo varios hijos. Pero, solamente nos enfocaremos en su hijo más conocido, nada más y nada menos que el famoso Rey Alfonso X de Castilla-León. Aunque ya he hablado de algunas parte de su biografía en otros artículos y publicaciones, por lo que no me voy a entretener contando de nuevo lo mismo. Nos enfocaremos en solo cuatro de sus hijos, —tres de ellos antepasados míos también—, una de ellas es su hija ilegítima, pero la favorita de su padre, Beatriz. También hablé de ella en otro artículo, se casó con el Rey Alfonso III de Portugal. 


Entre los otros tres restantes hijos de Alfonso X, los que nos importan, son el Infante Fernando, Juan y el Rey Sancho IV. Juan es el único de ellos que no figura como antepasado en mi investigación, al menos a día de hoy, pero será importante en el desarrollo de los acontecimientos de los que hablaremos a continuación. 

Imagen 10. Rey Alfonso X de la Corona de Castilla-León y electo Rey de Romanos del Sacro Imperio Romano: Antepasado de la 31ª y 30ª generación


El Infante Fernando, hijo primogénito de Alfonso X y heredero al trono de la Corona de Castilla-León, falleció en 1275, a los 19 años. 


En este punto, viene un problema gordo que pondría a Castilla y León patas arriba. La ley tradicional decía que si moría el heredero primogénito del Rey, los derechos debían pasar al siguiente hijo más mayor del Rey. En este caso, ese era el Infante Sancho. 


Pero Alfonso X hizo algo completamente inesperado, modificó la ley sucesoria, haciendo que los derechos sucesorios pasasen a sus nietos, los hijos del Infante Fernando. Concretamente, al mayor de ellos, Alfonso, para diferenciarlo de su abuelo paterno, lo llamaremos “el de la Cerda”. No es un apodo muy bonito precisamente, pero era como le llamaban a su padre, por un grano que tenía en la espalda. 


Alfonso X con esta modificación de la ley, acababa de sentenciar a la corona castellanoleonesa a un futuro conflicto interno. Obviamente, su segundo hijo, el Infante Sancho, quedó indignado con su padre


Por otro lado, los pequeños huérfanos, —nietos por parte paterna del monarca de Castilla-León y, por parte materna, nietos del rey Luis IX de Francia— necesitaban protección. 


Para proteger a los dos pequeños, la abuela paterna —la madre del propio infante Sancho, hija del rey Jaime I de Aragón— mandó a sus nietos a territorio aragonés, con la finalidad de protegerlos del Infante Sancho. 


La Península Ibérica se había convertido en un polvorín a punto de estallar por dos niños que aún no eran conscientes de quiénes eran…


Imagen 12.  Rey Luis IX de Francia: Antepasado de la 30ª generación.

 

Imagen 13. Rey Jaime I de la Corona de Aragón: Antepasado de la 31ª generación

En el año 1282, el Infante Sancho, aprovechando la inestabilidad interna de Castilla y León durante los últimos años del reinado de su padre —y en plena guerra contra un nuevo invasor musulmán, los benimerines, conflicto que Castilla-León estaba perdiendo— Sancho convoca a las cortés en Valladolid. Allí, fue proclamado Rey de la Corona de Castilla-León como Sancho IV, prácticamente, había dado un golpe de estado contra su propio padre, el cual llegó a maldecirlo y desheredarlo por completo, tras enterarse de los acontecimientos. La guerra había comenzado: padre contra hijo.


En el bando leal a Alfonso X ,estaban los concejos de Zamora, Badajoz, Ciudad Rodrigo, Salamanca, Astorga, Murcia y Sevilla —ciudad donde se encontraba el propio monarca—.


Alfonso X tenía también como apoyo externo al Reino de Francia. Como ya he dicho antes, los hijos del fallecido Infante Fernando —Alfonso de la Cerda y Fernando de la Cerda—, quienes eran nietos maternos al mismo tiempo del Rey Luis IX de Francia.


Su madre, la Princesa Blanca de Francia, convenció a su hermano el Rey Felipe III de Francia (Luis IX había fallecido 12 años antes) para apoyar a los Infantes de la Cerda. 


También se unió al bando de Alfonso X la Corona de Aragón, gobernada por el Rey Pedro III de Aragón. En efecto, los pequeños eran también bisnietos del Rey Jaime I de Aragón, por su abuela, Violante de Aragón, pariente del monarca aragonés. Además, Pedro III era hermano de la esposa de Alfonso X.


Imagen 14. Rey Pedro III de la Corona de Aragón: Antepasado de la 30ª generación.

Pero lo más sorprendente del bando de Alfonso X, fue que incluso solicitó ayuda a los benimerines, con los cuales previamente había logrado una tregua.


En el bando del Rey Sancho IV se encontraban los caballeros de élite de la Corona de Castilla-León: La Orden de Santiago y la Orden de Calatrava. Además, de los concejos de Valladolid, Burgos, Toledo, Soria, Segovia y Burgos.


No obstante, esta fase del conflicto no duró mucho, al menos no de manera intensa, debido a que Alfonso X falleció por un tumor (muy probablemente), en el 1284, quedando Sancho IV como el Rey de Castilla-León. 


Aún así, continuaron los combates en la frontera con la Corona de Aragón. Incluso, se llegó a realizar una incursión de “guerra relámpago” en 1287. En ella, las tropas de Aragón atravesaron la frontera, tomando las localidades próximas a Almazán (Soria), siendo la primera de estas Monteagudo, y llegando posteriormente a Morón de Almazán. 


Esta última, apenas pudo resistir, la guarnición de Morón de Almazán fue, brutalmente aplastada, por las tropas de la Corona de Aragón, y masacrada. Por lo menos, ese es el destino que se conoce de los guardias de las torres del castillo que antaño había en la localidad.


Tras la aplastante victoria sobre Morón de Almazán, las tropas aragonesas avanzaron hacía Almazán. Sin embargo, la ofensiva relámpago se detendría durante el asedio a Almazán.


El conflicto resurgió con alta intensidad en el año 1296. Un año después de que el Rey Sancho IV falleciera. Los hijos del Infante Fernando ya habían crecido y buscaban reclamar lo que les pertenecía


Concretamente el mayor, Alfonso de la Cerda, —que figura como antepasado mío— lideraba la reclamación. A este lo apoyaban la Corona de Aragón de Jaime II, el Reino de Francia, el Emirato de Granada y el Reino de Portugal de Dionisio I, hijo de la Infanta ilegitima Beatriz de Castilla-León, en efecto, Dionisio también era nieto de Alfonso X, aunque se cambiaría de bando un año después.


Alfonso de la Cerda se uniría en 1296 al ejército que asediaba Almazán. 


Imagen 15. Rey Dionisio I de Portugal: Antepasado de la 29ª generación.


Por otro lado, el Infante Juan, hijo de Alfonso X, hermano del fallecido Sancho IV y tío de los Infantes de la Cerda, se proclamó Rey de la parte leonesa de la Corona de Castilla-León, Juan I de León.


Por un lado, tenemos a la Corona de Aragón invadiendo la parte oriental de Castilla. Por otro lado, a Juan proclamándose Rey de León, dividiendo lo que su abuelo Fernando III había unido


¿Pero y Castilla? ¿Quién gobernaba en Castilla? 


Sancho IV tuvo varios hijos, pero solo nos interesa dos: Fernando IV de Castilla y Teresa, los dos hijos de Sancho IV. Ambos figuran como mis antepasados también. Aunque Teresa nació de una relación extramatrimonial.


Ahora, Fernando IV era el Rey de Castilla, pero apenas era un niño. Por ello, su madre, María “la Grande” (nieta de los reyes Alfonso IX de León y Berenguela I de Castilla). A pesar de estar excomulgada por el Papa, era la que gobernaría y defendería Castilla de Juan I de León, de los Infantes de la Cerda, y sus aliados aragoneses y franceses. Incluso llegó a cambiar de bando al Reino de Portugal.  


Imagen 16. Rey Fernando IV de la Corona de Castilla-León: Antepasado de la 28ª generación.

 

Imagen 17. María "la Grande" de Molina, Regente de la Corona de Castilla-León durante la minoría de edad de su hijo Fernando IV y nieto Alfonso XI: Antepasada de la 29ª generación.


Finalmente, en 1298, las tropas de Alfonso de la Cerda y de la Corona de Aragón entraron en Almazán, donde fue proclamado Rey de Castilla, para complicar aún más la situación, ahora había dos reyes en Castilla. 


En 1300, Juan I de León se rindió y renunció al título de Rey de León. Mostró su lealtad ante el pequeño Rey Fernando IV de Castilla, que ahora también recibía el título de Rey de León, volviendo a unificar la Corona de Castilla-León, y también ante la regente María. 


Alfonso de la Cerda continuó su lucha hasta el año 1304. Aunque, se vio obligado a renunciar a sus derechos después de que el nuevo Rey de Aragón, Alfonso III, le retirara su apoyo y se sentase a negociar la paz con María. Los dos principales enemigos del pequeño Fernando IV recibieron el perdón de la regente María.


Después de explicar este conflicto —importante para comprender mi genealogía— procederé a mostrar un árbol genealógico donde la descendencia de algunos de los mencionados vuelven a unificarse. Estos son mis últimos antepasados monarcas por vía legítima Alfonso X de Castilla-León y Luis IX de Francia, mientras que por vía ilegítima lo es Alfonso XI de Castilla-León.



Imagen 18. Arriba. Árbol genealógico. Abajo. Alfonso XI, "El justiciero" (The Avenger), de Rocío Espín Piñar.


Conclusión


El linaje de los personajes protagonistas del conflicto vuelve a unificarse en mi árbol genealógico en la persona de Mafalda de la Cerda, antepasada mía de hace 25 generaciones.


Sin embargo, por motivos de privacidad y las leyes que protegen los datos personales, no puedo revelar la mayoría de información y documentos que me proporcionaron quienes me han ayudado, tanto familiares, párrocos y otros genealogistas. Tampoco puedo divulgar públicamente los nombres de personas que hayan fallecido hace menos de 100 años.


Aun así, incluso si todavía no crees nada de lo que he dicho, puedo demostrarlo usando la ciencia, que es de lo que trata este blog, lo veremos en el próximo artículo ¿Te apuntas?


Referencias


Artículo editado por Ammu.

Más sobre el autor:

Paleoiberia es un apasionado de la paleontología (@paleoiberia en Youtube, discord, X e Instagram), de la saga de Jurassic (@jurassicES en Twitter e Instagram) y la historia (@tiemposdeiberia, en Twitter e Instagram), en su cuenta de paleoiberia podéis conocer mucha paleontología, como en este artículo. Gracias a su divulgación sobre estos temas que tanto le gustan, aprendemos todos un poco más. Ha querido colaborar con el proyecto de Ammu Neuroscience en este artículo.

Ammu Neuroscience and Biology es el nombre del proyecto de Ana María Morón Usero, bióloga, neurocientífica y divulgadora científica, que creo este proyecto de divulgación y gestiona las redes sociales (@ammuneuroscien @ammuneuro @ammuneuroscien2 @ammuneuroscienceandbiology), creación y redacción de todo el contenido de las mismas, así como el canal de youtube (@ammuneuroscienceandbiology) y twitch (@ammuneuroscien). Escribiendo en medios como Lokicia, Microbacterium o el COBCM además, de este blog propio.

Que la ciencia y la fuerza os acompañe.


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