Todos estamos emparentados ¿Es realmente posible descender de personajes históricos de hace 6 siglos y más atrás? (Parte II)
Artículo redactado por (IberiaX): Tiempos de Iberia
Como ya vimos en el anterior episodio de este artículo, después de llevar desde 2023 investigando mi genealogía, logré en 2025 encontrar a personajes clave de la historia de España. Concretamente, de la Reconquista hasta el reinado de Alfonso X (rama legítima) y Alfonso XI (rama ilegítima), último rey de la rama principal de la Casa de Borgoña castellanoleonesa.
Sin embargo, soy una persona normal, sí, es cierto, soy divulgador de historia en @tiemposdeiberia y de paleontología en @paleoiberia, uno de los más conocidos a nivel nacional en este último campo. Pero, al final del día, soy una persona normal como tú, que estás leyendo ahora mismo esto.
Entonces… ¿Cómo es posible?, ¿Soy un caso especial o puede que esto sea más común de lo que nos imaginamos? Pues hoy vamos a ver qué dice la ciencia al respecto.
La explicación científica de mi investigación
La exploración genealógica indica que la mayoría de los españoles actuales podrían tener antepasados comunes con personajes de la Reconquista en mayor o menor medida. Esto es debido a la dinámica de expansión del número de antepasados por generación y la mezcla poblacional en la Península. Aunque, probarlo documentalmente es difícil, tienes que tener suerte, o tener los contactos indicados, más o menos lo que me pasó a mi.
Los registros medievales supervivientes son escasos, sobre todo para plebeyos. Si bien, las bases de datos modernas contienen registros basados en documentación recogida de: partidas de nacimientos, comuniones, bodas y defunciones. Esto solo sucede desde el XIX en adelante. Hasta entonces, solo los nobles o hidalgos suelen aparecer en fuentes públicas tempranas (testamentos, títulos nobiliarios, mayorazgos).
Por ello, para encontrar la conexión genealógica con los protagonistas de la Reconquista, debes dar con algún antepasado de épocas posteriores que perteneciera a la baja nobleza. En mi caso son los Monroy, a una distancia de 11 generaciones, y el último con títulos a una distancia de 20 generaciones (Juan de Monroy: Señor de Monroy, esposo de Antona García, considerada mártir de la última guerra de sucesión castellanoleonesa).
Probablemente tú también los tengas, ya sea los Monroy u otros, pero buena suerte encontrandolo, a mí me llevó años. Por suerte, existe gente que dedica su tiempo en algunos pueblos a recoger los nombres y fechas de las personas que vivieron hace 100 años en adelante. La clave, —o por lo menos la que para mí me funcionó—, es que logres contactar con alguien que haya hecho esto, en el lugar donde hayan nacido tus antepasados.
No obstante, para entender por qué es probable que desciendas de un noble o un rey de la Reconquista, debemos mirar cuántos huecos hay en tu árbol genealógico: Tú, eres 1 persona, que tiene 1 padre y 1 madre, 1+1=2, tienes 2 antepasados así de primeras. Tu padre y tu madre también tienen a los suyos. Por lo que, cada generación que vas retrocediendo, tu cantidad de antepasados va en aumento, en otras palabras: cada persona tiene 2 padres, 4 abuelos, 8 bisabuelos, 16 tatarabuelos, 32 trastarabuelos, 64 pentabuelos… etc.
Imagen 1. Esquema de ejemplo de la cantidad de antepasados de una persona.
Sin embargo, llegará un momento en el que la cantidad de antepasados sea un número irreal, debido al incesto de la época, del cual todos somos fruto, lo cual hace que personas muy concretas aparezcan repetidamente como antepasados de alguien, ya que a partir de las 30 generaciones, el calculo probablemente de una cantidad de más de un billón de antepasados. Teniendo en cuenta, que en esa época la población mundial aproximada era 400 millones, y la de un espacio reducido como la Península Ibérica, obviamente era menor.
Por cierto, a este número tan grande de 1 billón, aproximadamente, se le llama el "número de Sosa". Esto se debe al Sistema de Numeración Sosa-Stradonitz (también conocido como Ahnentafel) el cual es el método más utilizado en genealogía para identificar a los antepasados en un árbol de ascendencia de forma numérica y estructurada.
Este sistema se basa en reglas matemáticas simples que permiten conocer la relación de cualquier persona con el individuo de referencia: Individuo Raíz (Sosa 1): Es la persona de la que parte el estudio (tú mismo, por ejemplo). Puede ser hombre o mujer. Padres y Abuelos: El padre de cualquier persona siempre tiene el doble de su número (\(n \times 2\)), y la madre tiene el doble más uno (\(n \times 2 + 1\)).
Paridad de Género: Con excepción del número 1, todos los números pares corresponden a hombres (padres, abuelos, bisabuelos) y todos los números impares a mujeres (madres, abuelas, bisabuelas).
Ahora si, retomando el tema, esto se debe al “colapso de pedigrí”, donde los mismos ancestros aparecen en múltiples ramas de tu árbol. Casi cualquier persona con raíces en una región geográfica específica termina descendiendo de casi cualquier persona de esa misma región que haya tenido descendencia a largo plazo.
De hecho, se estima que actualmente el antepasado en común de toda la población mundial actual debía provenir de Asia oriental, y no, no hablo del Gran Khan mongol Temujin, no proviene de Mongolia, sino de algún lado entre el actual Japón o China.
Sí, es cierto que nuestra especie surgió en África, pero estoy hablando del antepasado en común más cercano actualmente, en cuanto a los europeos, el ancestro en común de todos. Se estima que debe ser Carlomagno, el Emperador de los francos, proclamado por el Papa también “Emperador romano”. En la isla de Gran Bretaña y sus descendientes en EEUU, se estima que el antepasado en común debió ser algún rey de la Casa Plantagenet.
Imagen 2. Carlomagno, Emperador de los francos, siendo coronado Emperador Romano de Occidente por el Papa.
Esto significa que si un personaje de la Reconquista, por ejemplo Alfonso I de Portugal, el fundador de dicho reino tras la batalla de Ourique en 1139, tuvo muchos hijos, los cuales a su vez también tuvieron hijos. Si esa línea no se corta, casi el 100% o el 95% de la población actual de España, Portugal, Andorra y gran parte de Iberoamérica desciende de él.
Ahora toca desmontar un mito que tenemos muy presente cuando hablamos de la edad media, esa idea de que la pirámide social era fija: nacías, vivías y morías en el mismo escalón social. Solo con aprender la historia de algunos personajes de la Reconquista, ya sean principales o secundarios, te das cuenta de que al menos, en la región ibérica, no era así.
Por ejemplo, Rodrigo Díaz de Vivar “El Cid”, — hijo de un caballero de identidad incierta, criado en la corte de León al servicio del futuro Rey Sancho II de Castilla—, quien durante su vida vivió varios ascensos de su persona, pasando por ser escudero a caballero, después en sus exilios, actuaría como mercenario al servicio de la Taifa de Zaragoza, posteriormente también como líder militar independiente, acabando incluso siendo señor feudal de Valencia. Rodrigo llegaría incluso a ser tatarabuelo del Rey Alfonso VIII de Castilla.
Imagen 3. Rodrigo Díaz de Vivar "El Cid" (Señor de Valencia): Antepasado de la 39ª a la 36ª generación.
Otro caso es el del Rey Silo I de Asturias, aunque muy probablemente perteneciera a una familia noble del reino, se desconoce la identidad de sus orígenes, pero de alguna forma logró casarse con Adosinda, hija del Rey Alfonso I de Asturias, esto, de algún modo, le permitió ser elegido Rey, ya que como mencionamos en este artículo pasado.
Al otro lado de las fronteras religiosas. También, se producían casos similares, Almanzor venía de una mera familia terrateniente, la baja nobleza islámica del Al-Andalus de los Omeya, y acabó siendo el hombre más poderoso del Califato, más que el propio Califa, que acabaría siendo un títere de este.
En efecto, existen historias de caso contrario, linajes que van descendiendo en el escalafón, véase el caso de la Casa de la Cerda, cuyo origen ya os hablé en el anterior capítulo al ser mis antepasados por sangre legítima, —puesto que mi ascendencia de Alfonso XI es a través de la amante Leonor de Guzmán— eran nietos del Rey Alfonso X de Castilla-León y Luis IX de Francia.
En el sistema de mayorazgo, solo el hijo mayor heredaba el título principal. Los hijos menores recibían títulos de menor rango, o se convertían en soldados, clérigos o pequeños funcionarios, casándose con personas de estratos inferiores. Para explicar esto, pongamos otro ejemplo: Fernando III de Castilla-León, fue padre de Alfonso X. Sí, es cierto, pero Alfonso X no fue su único hijo, este tuvo varios hermanos y hermanas, veamos qué fue de los hijos varones de Fernando III que llegaron a la edad adulta:
● Alfonso X de Castilla-León: Hijo primogénito, heredó las Coronas de Castilla y León, la herencia principal de su padre Fernando III.
● Fadrique de Castilla-León: Segundo hijo de Fernando III, originalmente se esperaba que este heredase la herencia materna, el Ducado de Suabia, o algún título menor vinculado a la autoridad de dicho mencionado ducado. Por eso pasó gran parte de su educación en el Sacro Imperio Romano. Pero, fue ejecutado por su propio hermano mayor, que también reclamaba la herencia de la familia materna.
● Fernando de Castilla-León: Fue nombrado caballero, muriendo en combate durante la reconquista de Jaén.
●Enrique de Castilla-León: Nombrado caballero, abandonaría las tierras castellanoleonesas para actuar como líder militar independiente, luchando en campañas en Túnez hasta que el Papa lo nombró Senador de Roma.
● Felipe de Castilla-León: Arzobispo de Sevilla.
● Sancho de Castilla-León: Arzobispo de Toledo y Sevilla
● Manuel de Castilla-León: Fue nombrado Señor de Villena, Escalona, Peñafiel, Elche, Santa Olalla, Agreda, Roa, Cuéllar, Chinchilla, Aspe y Beas.
● Fernando de Castilla-León: Fue nombrado Conde de Aumale y barón de Montgomery.
● Luis de Castilla-León: Fue nombrado Señor de Marchena y Zuheros.
A lo largo de las generaciones, sus descendientes secundarios y las ramas menores de las casas nobles, perdían sus privilegios y riquezas, integrándose totalmente en la clase trabajadora o campesina.
Conclusión
En conclusión, es verdad que tu vecino desciende de algún monarca medieval llamado Alfonso, Fernando o Sancho, pero también tú y yo. Todos estamos emparentados en mayor o menor medida de lo que pensamos.
Por otro lado, tienes tantos ancestros (unos 300 millones aproximadamente en el año 1300) que tu ascendencia es mucho más diversa de lo que te imaginas y que entre ellos habrá gente de lugares, etnias y procedencias que te sorprenderán.
Por ejemplo, en mi investigación genealógica aparece Yaroslav I de Kiev como antepasado de hace 37 generaciones, en la otra punta de Europa. Esto significa, que dentro de 30 generaciones y más, si llegamos a tener descendencia que perdure durante más de 30 generaciones —y no nos hemos extinguido como especie o vamos camino a la extinción— entre otros factores, todas las personas que existan para ese entonces por lo menos en lo que hoy es España, serán descendientes tanto tuyos como míos.
¿Acaso no es increíble la genealogía?
Referencias
● Podcast: Alfonso X: Sabio o Monstruo (Pedro Baños y Margarita Torres)
● Historia de los Reyes de León: De Pelayo (718) a Juan I (1300) (Ricardo Chao Prieto)
● Verdades y Mitos de la Reconquista (Pedro Baños y Margarita Torres)
● Luis Suárez Fernández (1964). Historia del reinado de Sancho IV de Castilla. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
● Julio González González (1960). El Reino de Castilla en la época de Alfonso X el Sabio. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
● Joseph F. O’Callaghan (1993). The Learned King: The Reign of Alfonso X of Castile (en inglés). Philadelphia: University of Pennsylvania Press. ISBN 9780812232264.
● https://segoviagenealogica.blogspot.com/
● Chang JT (1999) "Recent common ancestors of all present-day individuals". Advances in Applied Probability 31: 1002-1026.
● Rohde DLT, Olson S, Chang JT (2004) "Modelling the recent common ancestry of all living humans". Nature 431: 562-566.
● Ralph P, Coop G (2013) The Geography of Recent Genetic Ancestry across Europe. doi:10.1371/journal.pbio.1001555 PLOS biology
● https://www.nationalgeographic.com/science/article/charlemagnes-dna-and-our-universal-royalty
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